En mis años como escort de lujo en Andalucía, he vivido encuentros donde el tiempo simplemente deja de existir. El arte de hacer que el tiempo pase volando no es algo que se busque con esfuerzo, sino que surge cuando la conexión es tan intensa que las horas se convierten en minutos sin que nadie lo note. Esta sensación, que he experimentado en numerosas ocasiones, es una de las que más valoro en mi trabajo y en mi vida personal.